Qué partido, muchachos. El domingo la cancha se llenó como en los viejos tiempos y el equipo respondió a la altura. Arrancamos abajo en el marcador a los 20 del primer tiempo, pero este grupo tiene una cosa que no se compra: nunca baja los brazos.
En el complemento salimos con todo. El empate llegó de cabeza tras un córner bien trabajado, y sobre el final, en una jugada que va a quedar en la memoria del barrio, apareció el 9 para clavarla en el ángulo. La tribuna se vino abajo. Bengalas, banderas y toda la hinchada cantando hasta quedarse sin voz.
Lo que dejó el partido
- El fondo firme: la defensa aguantó los pelotazos y no regaló nada en las últimas jugadas.
- El mediocampo con jerarquía: recuperamos, jugamos limpio y manejamos los tiempos cuando había que hacerlo.
- La gente: fue el jugador número doce. Sin esa hinchada, este triunfo no era el mismo.
Con estos tres puntos quedamos a tres del líder y con todo por delante. El próximo domingo jugamos de visitante, pero desde ya organizamos la caravana para acompañar al equipo. ¡Vamos Norte, que esto recién empieza!